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Sapiens (Yuval Noah Harari)

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Sapiens (Yuval Noah Harari)

Si eres alguien inteligente con cierta curiosidad por saber quiénes somos los homo sapiens y cómo hemos llegado hasta aquí, te prometo que este libro puede cambiar tu forma de ver el mundo. Tal cual.

Sapiens fue inicialmente publicado en hebreo en 2011. Posteriormente, con su traducción al inglés ha sido disparada al mundo de los superventas, en el que permanece desde entonces. Cinco añazos. ¡Un libro de divulgación científica! ¡Qué locura! Lógicamente, esto llamó mi atención -por descontado la temática es fascinante-. Y no exagero un pelo si os digo que Sapiens le da dos tortas en la cara a tu percepción del mundo, no importa si muchas de las cosas que cuenta las sabíamos ya. Se trata de una interpretación lógica y racional (quiero incidir en los términos lógica y racional) de nuestra especie y su interacción con el mundo, a niveles de biología, evolución, ecología, psicología o emocionales. Harari es historiador y profesor universitario. ¿Qué te parecería una ponencia donde expone todas estas cuestiones a nivel didáctico y sólo para tí? Si no te he convencido aún, sigue leyendo.

¿Quién no quiere comprender el mundo en el que vivimos? ¿Sabes que no lo sabemos todo, pero es más fácil interpretarnos cuando conocemos quiénes somos? ¿Filosofía barata? ¡NO! ¿Verdades crudas e indiscutibles? Muchas. ¿Algunas afirmaciones interpretables? ¡Cómo no iba a haberlas! Hacedme el favor de leer el siguiente párrafo, cita del propio Harari en Sapiens, y me decís si no tenéis que rumiar esta afirmación un par de segundos antes de volver a parpadear. Zaska.

¿Por qué hemos llegado hasta donde estamos, si empezamos aquí como una especie animal como cualquier otra? ¿Tenemos fecha de caducidad, como la han tenido otras especies antes que nosotros? ¿Somos los reyes de la creación, o solamente creemos que lo somos como unos estúpidos engreídos? ¿Por qué hemos sentido la necesidad de crear imperios? ¿Por qué es importante que haya un dios, y ha habido siempre  tantos? ¿Por qué hoy día el dinero ya es más importante que cualquier dios? ¿Qué es realmente Citröen?

Desde la publicación de Sapiens su autor está considerado uno de los mayores pensadores de nuestro tiempo y vais a encontrar cientos de entrevistas y artículos donde expone sus teorías. Obviamente, nada comparable con leer directamente su obra, pero podéis investigar un poco en el vídeo que os pongo en este enlace de TED.

 

Sólo somos una de las especies de homo que han habitado en La Tierra. La única que queda.

Evidentemente, Sapiens es un ensayo y como tal refleja la visión particular de su autor. Osea: es opinable y subjetivo a pesar de su enfoque neutral y desinteresado en general. También ha sido tachado de simplista por parte de algunos científicos. ¿Pero cómo iba si no a llegar a 15 millones de personas un planteamiento sobre la humanidad en toda su extensión?

 

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Una breve historia de casi todo (Bill Bryson)

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Una breve historia de casi todo (Bill Bryson)

Antes de abordar “Una breve historia de casi todo” debéis plantearos la siguiente cuestión: ¿Cuánto quiero aprender?. Después, tomad aire y abrid el libro. Vais a alucinar.

Bryson muestra desde el principio su sana intención de hacer accesible la Ciencia a todos nosotros. Loable misión, sin duda. (Estoy pensando en unos cuantos, con nombre y apellido, pero me desvío del tema…) Lo mejor es que se inicia con una serie de personajes, estudiosos de la ciencia a lo largo de la Historia, que consiguen engancharte con curiosidades y anécdotas (siendo sinceros: casi todos estaban directamente pirados). Lo mejor de estas personas es que se cuestionaron valiosísimas interrogantes acerca de nuestro mundo y dedicaron todo su esfuerzo a llegar a conocer cosas como ‘cuánto pesa la Tierra’, ‘cuál es su circunferencia’, ‘de qué estamos hechos’. Nosotros, y el Universo.

He de confesar que ya en los primeros capítulos me sentía una insignificante mierda al caer en la cuenta que yo habría vivido feliz toda mi vida sin plantearme ninguna de estas cuestiones. ¿¡Cómo de lejos estamos del sol?! ¿¡En serio alguien dedica su vida a saberlo?! Sí. Afortunadamente.

Sin embargo, gradualmente Bryson comienza a entrar en materia. Divide en distintos capítulos las diferentes áreas científicas. En general la mayoría dedicadas a la Física y Química. La parte dedicada a los átomos es… sencillamente… maravillosa. No quiero dejar de compartir aquí una pequeña parte de lo que he llegado a averiguar sobre este tema.

En primer lugar, para que estés ahora aquí, tuvieron que agruparse de algún modo, de una forma compleja y extrañamente servicial, trillones de átomos errantes. Es una disposición tan especializada y tan particular que nunca se ha intentado antes y que sólo existirá esta vez. 
[…]Por qué se tomaron esta molestia los átomos es todo un enigma. Ser tú no es una experiencia gratificante a nivel atómico. Pese a toda su devota atención, tus átomos no se preocupan en realidad por ti, de hecho ni siquiera saben que estás ahí. Ni siquiera saben que ellos están ahí. Son, después de todo, partículas ciegas, que además no están vivas. (Resulta un tanto fascinante pensar que si tú mismo te fueses deshaciendo con unas pinzas, átomo a átomo, lo que producirías sería un montón de fino polvo atómico, nada del cual habría estado nunca vivo pero todo él habría sido en otro tiempo tú).
[…]La mala noticia es que los átomos son inconstantes y su tiempo de devota dedicación es fugaz, muy fugaz. Incluso una vida humana larga sólo suma unas 650.000 horas y, cuando se avista ese modesto límite, o en algún otro punto próximo, por razones desconocidas, tus átomos te dan por terminado. Entonces se dispersan silenciosamente y se van a ser otras cosas. Y se acabó todo para ti.
De todos modos, debes alegrarte de que suceda. Hablando en términos generales, no es así en el universo, por lo que sabemos. Se trata de algo decididamente raro porque, los átomos que tan generosa y amablemente se agrupan para formar cosas vivas en la Tierra, son exactamente los mismos átomos que se niegan a hacerlo en otras partes. 

También hay sitio para la investigación espacial. Atención a estos datos sobre en Big Bang:

La perturbación causada por la explosión del Big-Bang (también llamada radiación de fondo del universo) se ve en los puntos blancos y negros cuando pones la televisión sin ningún canal sincronizado. 

También hay constancia de que aún viaja por el Universo el sonido del eco de aquella gran explosión, y ha podido ser captado por el ser humano.

Bien; pues en este plan capítulo tras capítulo. Tengo que decir que “Una breve historia…” es un libro que debe disfrutarse de a poco. Y asimilar en nuestro foro interno, cual rumiantes del conocimiento, lo que acabamos de leer. Aconsejo pausas cada cierto tiempo para que todo aquello que nos sorprende, sea debidamente digerido en nuestra mente.

Personalmente la parte dedicada a la aparición de la vida terrestre, en todas sus  expresiones, ha sido y es mi favorita. ¿Sabíais que durante miles de años la Tierra era un lugar inhabitable, lleno de gases tóxicos como el resto de planetas conocidos, hasta que se dieron milagrosamente las condiciones adecuadas para la habitabilidad de las bacterias?

Sin embargo, hay que destacar que muchas de las exposiciones de Bryson han sido corregidas por expertos en los años sucesivos a la publicación de “Una breve historia..”, en 2.003, por lo que  cuenta con unas cuantas inexactitudes, y es conveniente saberlo.

Y aún así, ¡qué erudito se siente uno después de saber cosas que no hubiera siquiera imaginado! Viva la Ciencia.

Nacidos para correr (Christopher McDougall)

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Nacidos para correr (Christopher McDougall)

Tengo que ser prudente con esta entrada dedicada a Nacidos para correr porque personalmente no tengo perfil de corredor, atleta, deportista, ni nada que se acerque remotamente a actividad alguna que pueda desarrollarse con ningún atuendo adquirido en Decathlón. Y Nacidos para correr viene a ser la Biblia de los corredores (disculpen, me niego a llamarles runners); así pues, debo tomar la suficiente perspectiva como para poder hablar del libro habiendo cuenta que mi marca personal es 0.

Empezando por ahí, debo confesar que a título subjetivo me mata la curiosidad de por qué a miles de personas les atrae tan intensamente el hecho de correr sin parar durante horas. ¿¡Por qué (coj`*#@nes) puede eso resultar tan atractivo, por Dios!? En ese sentido he podido aprender a través de los relatos de McDougall esto: hay personas que alcanzan cierto nivel de libertad. Así. Aunque suene cursilón.

McDougall es periodista y corredor (yo diría más que aficionado) que entrelaza muy diversos aspectos relacionados con correr, y abarca una enorme cantidad de teorías científicas, anécdotas personales, personajes más o menos verídicos, citas, y casos de atletas profesionales, y que van desde la medicina hasta la antropología.

Nacidos para correr comienza siendo un relato biográfico en el que McDougall aprovecha sus  carencias y debilidades físicas para introducirse en el mundo de la medicina deportiva, con distintas teorías que va desarrollando paulatinamente sobre, por ejemplo, la dieta, la pisada, o la curiosa doctrina del corredor descalzo, basada en desastrosa función real de las zapatillas deportivas. Ojo, todo ello debidamente respaldado por estudios cuyos autores son citados y entrevistados.

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Merece la pena destacar el estudio que hace sobre los indios mexicanos tarahumara (o rarámuris, ved lo que dicen de ellos en running.es). No voy a extenderme mucho sobre ellos, pero merece la pena profundizar en el tema, porque a mí me ha dejado en shock saber que existe una tribu en el desierto de súper hombres que pueden correr ininterrumpidamente y en ‘chanclas’ más de 100 km. Diarios. Sobre piedras. A alguien como a mí le deja esto en un deshecho genético.

EST128902043e1de14_3Sin embargo me queda el regusto amargo de ese tono hiperentusiasta en cada dato que aporta McDougall, que llega a rozar el sensacionalismo; y a pesar de que no se ponga en duda lo que cuenta, puede hacer de Nacidos para correr algo demasiado intenso para, cuanto menos, darle el beneficio de la duda a algunas de las historias. 

En particular, la teoría evolutiva que afirma que el homo sapiens es un animal que ha sido diseñado para correr grandes distancias con objeto de sobrevivir a base de la llamada “caza por persistencia“, se me queda un poco floja, la verdad (artículo de ‘El Pensante’). Y no es porque aquí seamos escépticos a la hora de admitir teorías – a priori-  algo disparatadas. Pero aún debe recorrer la distancia suficiente en el tiempo para ganar la debida consistencia.

Diferencias evolutivas

Nacidos para correr tiene su correspondiente versión documental, que podéis ver aquí.

 

Darwin en el supermercado (Mark Nelissen)

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Darwin en el supermercado (Mark Nelissen)

“Darwin veía el mismo mundo que todos nosotros, pero lo observaba a través de unas lentes que le ayudaban a percibir y a comprender mucho más que cualquier otra persona”, escribe el biólogo y divulgador Mark Nelissen. ¡Qué bueno! Es una forma de lo más descriptiva de hacer entender en qué consiste la psicología evolutiva. Mucha atención a la psicología evolutiva, porque de la fe que tengamos en ella dependerá mucho de lo que lleguemos a disfrutar de Darwin en el supermercado. Hablamos de una disciplina reciente, no muy asentada aún en el mundo de la ciencia y orientada al estudio del comportamiento humano basándose en la adaptación del hombre al medio. Lo que viene siendo la evolución humana reflejada en nuestro comportamiento. Pero tranquilos, no vamos a ponernos petardos con este tema. Para aprender sobre evolución ya están estos señores tan ilustrados.

A lo que voy es que se trata de una ciencia en pañales, lo que quiere decir que muchas de sus teorías están aún por demostrarse en firme. En muchos casos están basadas en la observación. En datos estadísticos sobre nuestro comportamiento como animales (vale, racionales, sí, pero puestos en harina con el mundo de la biología tampoco es como para atusarnos el flequillo). Sin embargo, ciertamente no deberíamos desdeñarla porque nos parezca absurdo relacionar con la evolución cosas como que los abuelos paternos sean los miembros de las familias que menos cariñosos suelen mostrarse con los niños. Lo que quiero decir es que os acerquéis a la psicología evolutiva sin prejuicios y teniendo en cuenta que habla de motivaciones que están a miles de años de nuestro mega moderno S.XXI. Pero que están ahí. Dadle perspectiva y veréis cómo es muy fácil de entender. A Freud tampoco le querían al principio.

Con este dato sobre los abuelos se habrán escocido algunos. Y ojo: no hemos hecho más que empezar. Darwin en el supermercado está lleno de detalles sobre el mundo humano para observar, precisamente, con las gafas de las que tan gráficamente habla Nelissen en su introducción. Lo más interesante es pensar que inevitablemente lo vemos todo con ojos de ciudadano – más o menos – cultivado del mundo occidental al que le parece que un casette es una herramienta utilizada Atapuerca. Error. El mundo social evoluciona a una velocidad literalmente de vértigo. Sin embargo el mundo de los instintos primarios y la adaptación al medio tarda millones de años en avanzar. Por lo tanto hay cosas que seguimos manteniendo desde entonces, pero que ahora, en el mundo que vivimos, no tienen utilidad. Pero no por eso dejan de estar ahí. Sólo existe cierto desfase. Y eso puede hacer que no acabemos de creer/ entender muchas de las teorías de Nelissen. Pero es que nuestro comportamiento actual, simplemente, está metido de un corsé desde hace sólo unos pocos miles de años. Eso, para Darwin, no es nada.

Darwin en el supermercado. Comunidad Lectora.

Nelissen lo explica mil veces mejor que yo, dónde va a parar. Precisamente su motivación es la de poner a pie de calle todas estas teorías sin tener que tragarte un coloquio de ningún congreso para chicos del club de ciencias, y hacedme caso, tiene éxito porque lo hace bien: Darwin en el supermercado se lee en cuatro tardes, (seis para los más lerdos… ¡uy, lo que he dicho!), es un  libro ameno y encima aprendes con rigor científico. No olvidemos que este señor es profesor de Biología del Comportamiento en la Universidad de Amberes. Amigos, ¡qué más se le puede pedir a un libro!