Caín (José Saramago)

Estándar
Caín (José Saramago)

Hay quien dice que esta novela es una pequeña revancha de Saramago a aquellos por quienes fue tan criticado después de la publicación de su Evangelio según Jesucristo en 1.991. Recordemos brevemente que fue una novela que levantó algunas ampollas y por la que el colectivo cristiano, encabezado por algunos altos cargos de la propia Iglesia, le llegaron a tachar de marxista y fue, en fin, un ir y venir de dimes y diretes entre los unos y el otro, que no ha terminado incluso a día de hoy, fallecido Saramago en 2.010. Después de aquello fue premiado, como muchos ya sabéis, con el Premio Nobel de Literatura en 1.998. Y bueno, aquí es donde algunos afirman que fue cuando se planteó el posible “¿no queríais caldo?”…

Total, que Caín acabó siendo otra de las obras del Saramago más ácido, donde quiere explicarnos (y lo logra estupendísimamente) cómo ve él el Antiguo Testamento a través de las aventuras de un Caín no especialmente reflexivo, aunque sí muy dotado de una capacidad para formular algunas moralejas sorprendetemente claras. Todo esto, a través del espacio y tiempo, siendo protagonista involuntario de algunas de las aventuras más conocidas de los Evangelios. Y bueno, reconozcamos que no hay peor ciego que el que no quiere ver, porque, creencias relgiosas aparte y con todos mis respetos a nuestros ancestros: ¿cómo pudieron hacernos creer semejantes cosas y cómo nosotros podíamos pensar que fuera misericordioso un Dios tan inhumano en ciertos pasajes? Y voy más allá, ¿cómo puede molestarle a alguien que haya personas que se planteen que esta historia, por más entretenida o sagrada que sea, es algo que no encaja con el mensaje de amor y paz que, según parece, Cristo nos quiso dejar?

Como decía antes, Caín no es en esta novela un protagonista especialmente reflexivo. Y creo que es por un motivo. En realidad Saramago quiere que seamos nosotros, los lectores, quienes saquemos nuestras propias conclusiones. Tal y como está narrado, obviamente la lógica cae por su propio peso y quien más, quien menos, todos terminamos haciédonos las preguntas que yo formulaba hace unas líneas. En general podríamos resumirlas en un indignado ¡¿será posible?!

Por lo demás, y como suele ser habitual en las obras de este autor, el estilo es siempre perfeccionista y muy consiso en sus términos, si bien relaja un poco en la profundidad de algunos planteamientos, por lo que Caín es una novela de muy fácil lectura (cosa que no ocurre con otras de Saramago), donde las descripciones de lugares y personajes no son lo importante, sino por qué sucede cada una de las situaciones, quién las provoca y con qué objeto.

Como muestra de las reacciones a esta novela, dejo algunas muestras para que os hagáis una idea de lo encarnizado de aquella lucha:

Saramago afirma que La Biblia es un manual de malas costumbres“, “Caín, el libro contra Dios“, “La Biblia cruel, según Saramago

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s